Uno de los mayores aportes de Edward Lee Thorndike al aprendizaje es la denominada Ley del efecto:
La Ley del efecto dice: las respuestas que sean seguidas por un suceso satisfactorio asociadas al estímulo tendrán mayor probabilidad de repetirse cuando el estímulo vuelva a aparecer. Por el contrario, si la respuesta al estímulo va seguida de una consecuencia aversiva o desagradable, la asociación será más débil, con lo que la probabilidad de ocurrencia será menor.
Aplicando la Ley del efecto en el adiestramiento canino: ejemplo en base al criterio del sentado.
Si cada vez que logro la posición de sentado en un perro, acto seguido este obtiene un refuerzo. Claramente observaremos que dicho comportamiento tenderá a repetirse a lo largo del tiempo.
Su construcción: presentaremos como incentivo un trozo pequeño de alimento por delante del hocico del perro, luego de contar (mentalmente) hasta 1= contigüidad*, iniciaremos la acción de llevarlo a la posición de sentado llevando la mano que contiene el incentivo (comida) por sobre su cabeza . Ni bien el perro adopte la posición deseada se confirmará la conducta verbalmente por ejemplo con la palabra (OK!**) contaremos hasta 1 y abriremos nuestra mano permitiendo el acceso al alimento para reforzar la conducta deseada.
Pero no utilizamos orden alguna? No. Primero se buscara que la conducta se presente fluida, motivo por el cual se repetirá este procedimiento entre 3 a 5 reiteraciones. Solo si está la conducta fluida, podremos avanzar al siguiente paso: Incorporación de la orden, correctamente denominada Estímulo Discriminativo (ED)
Incorporando la orden / ED (estímulo discriminativo)
A modo de ejemplo: ordenaremos “SIT” y aplicaremos contiguidad (contando hasta 1) para dar inicio de la gestualidad de llevar al perro a la posición de sentado con el incentivo en la mano. Ni bien adopte la posición deseada confirmaremos verbalmente mediante el refuerzo de segundo orden (OK!) y luego de una nueva contigüidad (contando hasta 1) abriremos nuestra mano para que pueda acceder al refuerzo (trozo de comida)
Si el perro no presenta apetencia por la comida, esta técnica deja de ser valida? No. Pero primero debemos conocer la existencias de los denominados consecuentes de la conducta. Mediante la presencia de estos podemos reforzar la respuesta brindada por el perro y aumentar la probabilidad que la conducta se repita o podemos castigar dicha respuesta, buscando que la misma decrezca o desparezca en el tiempo.
Tenemos dos grupos de consecuentes: 1) refuerzan 2) castigan.
Refuerzan: la palabra / elogio; caricias, comidas; juguetes
Castigan: la palabra y aversivos mediante la utilización de los distintos tipos de collares.
Volviendo a la posibilidad que un perro no presentara interés a ser reforzado mediante comida en el trabajo, podemos reemplazar esta mediante el denominado refuerzo por manada: elogios y caricias o el juego en presa. En los casos que hay apetencia a los refuerzos primarios (comida) podemos fortalecer las respuestas sumando a la entrega del alimento la aplicación de caricias y elogios.
Problemas y contras en la aplicación del Condicionamiento Instrumental: el mayor inconveniente en el adiestramiento de un perro, es permanecer mucho tiempo aplicando esta técnica. Consideramos al C.I. como un medio de acceso a las conductas voluntarias (operante). El mayor riesgo es la discriminación por parte del perro en cuanto la presencia o no de comida. Esto quiere decir que el perro al observar la falta de un refuerzo disponible en nuestras manos no obedezca la orden brindada. Pero entonces trabajar con comida es malo? Todo lo contrario, pero necesitamos conocer los principios del condicionamiento operante (próxima entrega)
Glosario
Edward Lee Thorndike considerado un antecesor de la psicología conductista estadounidense. Sus principales aportes fueron el aprendizaje por ensayo / error (1898) y la ley del efecto. También sus estudios sobre la conducta animal le permitieron desarrollar la teoría del conexionismo.
Un estímulo es un factor externo o interno capaz de provocar una reacción en una célula u organismo.
Contiguidad o timing: representa el intervalo entre dos estímulos, en el adiestramiento canino el mismo es de 0.41 segundos. Su correcta aplicación favorece el aprendizaje.
Reforzador de segundo orden: también denominado refuerzo secundario. Tiene como funcionalidad confirmar que la conducta es la correcta y liberar al perro permitiendo el acceso al refuerzo.
Refuerzo secuandario (Ej: OK!) tiene como funcionalidad confirmar la conducta deseada y liberar al perro para el acceso al refuerzo primario.
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