La falta de sociabilización
o una sociabilización inadecuada, conlleva a
diferentes problemas de comportamiento en nuestros perros.
No basta con que nuestro perro
muestre una actitud cariñosa ante las personas
para considerarlo un "perro sociable". Muchos
de nosotros habremos observado a un Golden, Labrador,
etc., saltando sobre la humanidad de un extraño
que ni siquiera llamó la atención del
perro. Podemos considerar esta actitud como una conducta
invasiva, que en más de una oportunidad trae
aparejados problemas; personas mayores que pueden perder
la estabilidad, fóbicos a los perros o simplemente
gente que no pretendía que nuestro perro le salte
o ensucie con con las dos patitas hacia adelante.
La falta de sociabilización
de nuestro perro puede afectar nuestra vida social.
Permanetemente escuchamos de nuestros clientes como
amigos o familiares ya no frecuentan sus hogares como
antes.
Perros saltarines, bruscos, "ladrones de comida"
o potencialmente peligrosos conforman la respuesta.
Mi perro es una cartera...
¿Cuántos dueños
"pasean" a su perro bajo su brazo o levantando
al mismo ante la menor presencia de una animal de mayor
porte?. Esta situación proteccionista, ¿es
normal o estamos generando perros con temor a otros
animales?.
Muchos de los episodios de agresividad, se generan en
animales miedosos, quienes por temor a lo desconocido
utilizan la mordida como un recurso más.
El trabajo de sociabilización debe realizarse
en forma gradual, siendo sumamente necesario contar
con un buen manejo de nuestro ejemplar en órdenes
básicas. Volviéndose relevante conocer
no tanto el estándar de nuestra raza, sino que
clase de temperamento tiene nuestra mascota... es dominante?
posesivo? muy territorial?. En la respuesta a estos
interrogantes sabremos como puede llegar a ser la experiencia
de interactuar con gente, otros perros o soltarlo en
un espacio público.
IMPORTANTE: recordemos
que estos tipos de comportamientos no son exclusivos
de determinadas razas. Es necesario abstraerse de las
publicidades negativas de algunas de ellas y saber que
un ejemplar de talla chica, por ejemplo un perro que
no supera los 35 cm de alzada, puede tener un temperamento
realmente importante.
Nadie puede desconocer que la genética juega
un rol sumamente importante en el comportamiento o futuro
comportamiento de nuestro perro, pero también
lo será el trato que le brindemos como dueños.
Evitando la humanización del mismo, incorporando
límites claros y estimulación, lograremos
tener un perro feliz, mejorando nuestra calidad de convivencia
y el disfrute de nuestro perro.
Ante cualquier duda, siempre
consulte con su profesional veterinario.
www.adiestrotuperro.com cuenta con el asesoramiento
de dos profesionales veterinarios:
Dr. Néstor Fernández
(especialista en cirugía de pequeños animales)
Dr. Jorge S. Muñoz (especialista en Homeopatía
Veterinaria)