
Desde
chico me han gustado los animales sin excepción,
pero en casa nunca accedieron a tener más que
un par de canarios. Como es de suponer, lo primero que
hice al vivir solo fue adoptar a "Felipe",
mi primer perro (foto). Con él aprendí
muchísimas cosas. Con solo mirar sus conductas,
y tratar de entenderlo comencé a incursionar
en la etología y poco a poco, sin darme cuenta,
me fuí adentrando en el maravilloso mundo de
la conducta animal. Que por si aún no han notado,
me apasiona...

Tres años después,
entró en la familia Juan (foto), un Beagle
independiente y bastante "terco"; compañía
ideal para Felipe que lo aceptó sin problema
desde cachorro y que no tardó en mostrarle
quién mandaba en la casa cuando éste
fué creciendo... Cuando promediaba el año
y medio de vida de Juan, un veterinario me informa
que debía ser operado porque uno de sus testículos
no había bajado. Este es un problema hereditario
por lo que seguramente al menos uno de sus padres
también lo padecía. En ese momento me
sentí estafado por las personas que me habían
vendido al "pequeño Juan" y
tal vez eso ayudó en mi decisión de
algún día tener mi propio criadero donde
podría criar mis perros sanos y alegres como
realmente debe ser. Pero para ello debía aprender
aún muchas cosas...
Me
anoté entonces en un curso de "Criador
Canino" donde aprendí muchas cosas que
lamentablemente no podía aplicar porque aún
no tenía el lugar físico para desarrollar
mi nueva actividad. Más tarde, realicé
un curso de zooterapia, donde conocí las innumerables
bondades que los perros tienen para brindarnos y que
nosotros ni siquiera imaginamos. Tuve la suerte allí,
de trabajar con tres razas fascinantes: "Boyeros
de Berna", "Golden Retriever" y "Labrador
Retriever". Por lo que en ese momento, ya tenía
decidido la raza de mi próxima perrita y primera
en integrar mi tan deseado criadero...
Y
así llegó en septiembre de 2004, Josefina
(foto). Sinceramente no podría explicar con
palabras lo que significa tener un boyero en casa!
Es una raza inigualable, super equilibrada, físicamente
imponente y hermoso. Inseparable de su familia, con
una fidelidad incondicional. Muy cuidadoso y cariñoso
con los niños. En fin, podría enumerar
muchísimas cosas más y creo que aún
me quedaría corto.
Siete meses después, me inscribí en un curso de adiestramiento. Allí aprendí cosas sobre conducta canina y por sobre todo a conocer a cada perro; ya que todos los ejemplares son diferentes y no siempre es sencillo comprender lo que necesitan y hacer que se sientan realmente realizados y sin conflictos. Unos meses después luego de realizar un segundo curso de Adiestramiento Deportivo, me inscribí con Jose en el "Campeonato Nacional de Adiestramiento" donde puede entran en el ranking nacional y terminar el año 2005 en el puesto número 16. Y en 5to lugar al año siguiente.
Un tiempo después, realicé un curso de genética canina en la Facultad de Veterinaria de la U.B.A. y en 2007 tuve la posibilidad de conocer la “Asociación Civil Escuela Canina de Catástrofe” (ACECC) donde entrené en búsqueda y rescate de personas con Josefina y Pelusa (mis boyeros) y Mara una ovejero malinois de la institución. Una experiencia inigualable!
En 2008, nos mudamos con nuestros perros (Josefina, India, Pelusa, Mora y Kufu) a una finca en Pilar, donde por fin iban a poder tener el espacio tan deseado!. Si..., 2 hectáreas donde poder armar un campo de destreza y el pensionado canino que tanto anhelaba... Construimos entonces, 10 caniles para poder recibir perros en guardería, pensados para brindar el bienestar que cada perro necesita: aire libre, césped donde correr y un lugar resguardado del frío y del sol del verano, para dormir placenteramente...
en primer lugar, buscamos razas que sean de por sí equilibradas. Cuando hablamos de equilibrio, nos referimos a que el animal no sea ni muy dominante, ni muy sumiso y mucho menos agresivo. Un perro equilibrado es un perro siempre confiable, al que podemos dejar con absoluta tranquilidad convivir con niños. Para conseguir esto, observamos continuamente la conducta de nuestros animales y trabajamos sobre su adiestramiento que además crea un vínculo impagable con el guía.
Por otro lado, contamos con excelentes veterinarios en contacto permanente que se ocupan de mantener a nuestros perros sanos y fuertes. En este punto, el alimento también juega un papel fundamental, por lo que nuestros animales son alimentados con balanceado de primer nivel.
Con respecto a la apariencia física (fenotipo), al cruzar nuestros animales, lo hacemos con un estudio previo de cada ejemplar tratando de explotar al máximo las virtudes de cada uno e ir eliminando los defectos que pudieran existir, basados siempre en el estándar de su raza.
