Tanto para
mejorar el aliento de nuestro perro como para la prevención
de enfermedades bucales e infecciosas, es necesaria una
adecuada higiene de la boca de nuestra mascota.
Es muy importante comenzar con una rutina semanal de cepillado
dental. Para ello podemos acostumbrar a nuestro cachorro
o perro adulto a frotar sus dientes con un dedo o un pedacito
de gasa embebido con un poco de caldo; una vez acostumbrado
a esta rutina, cambiaremos el caldo por pasta dental (de
uso veterinario).
El cepillado puede realizarse en forma circular o con
un movimiento de atrás hacia adelante, comenzando
por la mandíbula superior.
Tenga en cuenta que el cepillado no debería durar
más de dos minutos.
Existen en el mercado cepilllos dentales de dos caras,
los cuales pueden facilitar notoriamente el trabajo.
Recuerde que higienizando la boca de su perro, previene
caries, mejora el aliento y los más importante:
combate la formación de placa bacteriana, la cual
muchas veces desemboca en gingivitis, lesionando las encías
del perro y provocando la pérdida de piezas dentales.
El uso de juguetes para morder puede resultar muy efectivo
para combatir la formación de placa.
Nota: al comenzar con el cepillado,
es normal un poco de sangrado de las encías, ya
que éstas no están acostumbradas a la fricción. |